El amor como escudo.
- Psicotepec

- 4 feb
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Enamorarse del analista es pedir, sin saberlo, que no nos miren donde verdaderamente duele.

El amor como escudo.
El analizante se enamora del analista. Sucede más de lo que se cree. No es accidente ni complicación: es parte del proceso. Pero este amor tiene una función secreta. Sirve para evitar algo más difícil. Enamorarse del analista es una forma elegante de no mirarse a uno mismo. El amor aparece justo cuando algo amenaza con revelarse.
Quien declara amor en análisis está pidiendo, sin saberlo, que no lo miren donde realmente duele. Ofrece intimidad para evitar la intimidad consigo mismo. No miente; genuinamente siente lo que siente. Pero ese sentimiento funciona como un velo. Detrás de la demanda de ser amado hay otra cosa: un deseo que el analizante no puede nombrar.
El trabajo analítico avanza cuando el analista no responde al amor con amor. Cuando no cede a la seducción, algo más profundo puede finalmente aparecer. El amor resistido abre paso a lo que verdaderamente importa.
Lecturas:
Lacan, J. (1964/2003). El seminario de Jacques Lacan. Libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Paidós.




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