Sócrates y el analista.
- Psicotepec

- 4 feb
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El analista no tiene lo que buscas. Por eso puede ayudarte a encontrarlo donde siempre estuvo.

Sócrates y el analista.
Sócrates decía que no sabía nada, excepto sobre el deseo. No daba respuestas; hacía preguntas. Cuando alguien le pedía sabiduría, él devolvía la pregunta: ¿qué buscas realmente? Esta posición frustraba a sus interlocutores. Esperaban recibir el bien y se encontraban con un espejo. El sabio antiguo anticipó, sin saberlo, la posición del analista moderno.
Alcibíades, joven brillante de Atenas, buscaba en Sócrates un tesoro oculto. Estaba convencido de que el viejo feo guardaba algo precioso dentro. Sócrates no le dio lo que pedía. Le dijo: ocúpate de tus cosas, de tu deseo. No ofreció el bien prometido. Esa frustración fue el verdadero regalo. Obligó al joven a dejar de buscar afuera lo que solo podía encontrar adentro.
El analista contemporáneo hereda esta tradición. No posee el secreto de la vida buena. No sabe qué te conviene. Su función es sostener la pregunta hasta que puedas habitarla sin terror. Preguntar ya es empezar a sanar.
Lecturas: Lacan, J. (1964/2003). El seminario de Jacques Lacan. Libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Paidós.




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