Muros visibles, muros invisibles
- Psicotepec

- 26 ene
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Todo muro fronterizo fue primero un muro interior. La crisis migratoria expone muros que no sabíamos que teníamos.

Muros visibles, muros invisibles
Mientras debatimos sobre muros fronterizos y políticas migratorias, ignoramos las murallas que construimos dentro. Cada muro físico que un país levanta refleja miles de muros psíquicos que sus ciudadanos ya habían erigido. La arquitectura del miedo es primero interior, después se materializa en concreto y alambre de púas. No es que los políticos inventen el temor al extranjero—lo explotan porque ya existe.
La crisis migratoria global revela algo más que problemas de política pública: expone la fragilidad de nuestra supuesta tolerancia. Cuando los refugiados eran estadística lejana, éramos solidarios; cuando tocan nuestra puerta, descubrimos muros que no sabíamos que teníamos. El progresista que defiende fronteras abiertas puede descubrirse aliviado cuando los migrantes van a otro barrio. No es cinismo—es el choque entre ideales conscientes y defensas inconscientes.
Desmantelar el muro fronterizo sin desmantelar el muro interior solo desplaza el problema. La verdadera política migratoria empieza en la psique—en la capacidad de tolerar la presencia del diferente sin necesitar convertirlo en amenaza para justificar nuestra ansiedad.
Referencia:
Davids, M. F. (2021). Ethnic purity, otherness and anxiety: The model of internal racism. En K. White & I. Klingenberg (Eds.), Migration and intercultural psychoanalysis: Unconscious forces and clinical issues (pp. 11–29). Routledge.




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