El deseo que no se llena.
- Psicotepec

- 17 dic 2025
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La necesidad se llena y descansa. El deseo se ahonda cuanto más da. No es vacío que busca; es plenitud que desborda.

El deseo que no se llena. La necesidad busca llenarse. Tiene un objeto, apunta a él, lo alcanza y descansa. El hambre quiere pan; cuando lo obtiene, se sacia. Este es el modelo que usamos para entender todo querer: un vacío que busca su complemento, una carencia que persigue su satisfacción. La felicidad sería el estado donde nada falta.
Pero hay otro movimiento que no funciona así. Un deseo que no nace de la carencia sino de la plenitud, que no busca llenarse sino que se ahonda cuanto más da. Lo deseable no sacia este deseo; lo profundiza. Cada respuesta abre nuevas preguntas, cada entrega descubre nuevas deudas. Es un hambre que se nutre de alimentar a otros.
Quien ha cuidado a alguien lo conoce: cuanto más das, más descubres que puedes dar. No es sacrificio que vacía; es generosidad que encuentra en sí misma recursos que no sabía tener. El deseo del otro no completa; desborda. Esa es su extraña riqueza. Referencias: Levinas, E. (1974). Humanismo del otro hombre. Siglo XXI



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