El tropiezo que orienta.
- Psicotepec

- 3 feb
- 1 Min. de lectura
No cambias de vida cambiando de escenario. Cambias cuando lees lo que repites sin saberlo.

El tropiezo que orienta.
Repetimos sin saber que repetimos. El mismo tipo de pareja, el mismo conflicto laboral, la misma pelea familiar con distinto decorado. No es mala suerte ni destino escrito. Es una escritura que se repite porque no ha sido leída. Lo que no anda vuelve, insiste, tropieza siempre en la misma piedra. Esa piedra tiene nombre propio.
El sujeto contemporáneo quiere novedad pero produce monotonía. Cambia de trabajo, de ciudad, de relación, y encuentra lo mismo bajo otra forma. Huye de lo que no anda sin advertir que lo lleva consigo. La repetición no es un error del sistema sino su lógica más íntima. Romperla exige detenerse justo donde duele.
El trabajo clínico no promete una vida sin tropiezos. Apuesta a que el sujeto pueda leer en sus caídas algo más que fracaso. Cada repetición es una carta que el inconsciente envía. Lo que no anda es una invitación cifrada. Descifrarla cambia el recorrido.




Comentarios