El erotismo perdido.
- Psicotepec

- 26 ene
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La abundancia sexual mata el deseo. No extrañamos la represión; extrañamos el misterio que hacía desear.

El erotismo perdido.
El sexo disponible mató al erotismo. Cuando todo es accesible, nada es deseable. La lógica del delivery se aplicó a los cuerpos: elige, pide, consume, puntúa, descarta. El otro se volvió producto con reseñas. El match reemplazó al encuentro; el algoritmo reemplazó al destino.
El deseo necesita obstáculo para existir. Sin velo no hay misterio; sin misterio no hay deseo. La transparencia total produce cuerpos accesibles pero no deseables. El menú infinito paraliza más que libera. Demasiada elección genera la misma angustia que ninguna elección. La abundancia mata el apetito.
El analizante contemporáneo llega aburrido en medio de la mayor oferta sexual de la historia. No le falta acceso; le falta deseo. No le faltan cuerpos; le falta el otro. El trabajo analítico consiste en reintroducir la falta que el sistema prometió eliminar.




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